Debajo de tratamiento de los trastornos específicos del aprendizaje, los denominados requisitos previos desempeñan un papel particular. Un prerrequisito es una habilidad o conocimiento que nos ayuda a desarrollar una nueva habilidad o conocimiento más adelante.. ¿Por qué es importante identificar un requisito previo? Porque nos permite trabajar antes de que una habilidad se manifieste, dándonos así más tiempo y probablemente más posibilidades de éxito. Pensemos por ejemplo en lectura: la posibilidad de trabajar en algo diferente a la lectura, ma que nos ayuda a potenciar el desarrollo de la lectura, nos permite intervenir ya en el jardín de infancia.

Desafortunadamente, muy a menudo, los que se venden como requisitos previos suelen ser "solo", desde el punto de vista de la investigación, predictores. En la práctica, son habilidades que se correlacionan estadísticamente con habilidades posteriores y, por lo tanto, se pueden usar para hacer suposiciones sobre cómo se desarrollará o no una habilidad. Todavía en el tema de la lectura, la denominación rápida se considera un buen predictor de la lectura: al observar las habilidades de los niños para nombrar rápidamente, puedo estimar su capacidad de lectura posterior con buena precisión. Sin embargo, mejorar la denominación rápida no necesariamente mejora la lectura.

En un artículo de 2011 que puedes consultar libremente desde aquí, Purakin y sus colegas [1] intentaron identificar aquellas habilidades capaces de predecir las habilidades posteriores de escritura desde el jardín de infantes. En particular analizaron:


  • Conocimiento del alfabeto: nombrar letras o indicar una palabra que comience con ...
  • Habilidades metafonológicas: fusión y segmentación silábica
  • Conocimiento del "significado" de la escritura (conocimiento de la imprenta): nombres de marcas de productos, para qué sirve la escritura, para qué sirve un periódico, etc.
  • Escribiendo tu nombre
  • Escribiendo cartas
  • Escribir palabras de 3 letras (CVC como "perro", "gato")

Sobre la escritura del nombre, los mismos autores también intentaron buscar una correlación entre la longitud del nombre del niño y su capacidad de escritura: En su hipótesis, dado que los niños aprenden a escribir sus propios nombres temprano, los niños con nombres más largos podrían haber conocido más letras y, por lo tanto, escribir mejor. Sin embargo, el estudio no confirmó esta hipótesis.

Los resultados

El estudio encontró que los dos factores más útiles para predecir las habilidades de escritura posteriores fueron:

  • El conocimiento del "significado" de la escritura.
  • La capacidad de escribir cartas.

Suena extraño, pero la metafonología no parece jugar un papel tan central. Puede parecer contradictorio, dado que la escritura ciertamente se hace al menos segmentando la palabra que se transcribe grafema por grafema. Sin embargo, incluso los estudios italianos están confirmando actualmente el papel no central del componente metafonológico.

En este sentido, recomendamos nuestro artículo sobre niños que hablan mal, pero escriben bien.

Comience a escribir y presione Enter para buscar

error: Contenido está protegido !!
Curso asincrónico de perfeccionamiento de la escritura